ORINA CLARA Hay puntos de vista para todo. El ingeniero Nitzky consideraba haber descubierto un método infalible para juzgar el estado de su salud: el color de la orina mañanera. Fué por casualidad. Oyó en un programa de radio que convenía tomar por lo menos dos litros de agua cada día. El consejo era sencillo y bastante económico aunque optara por agua envasada. Lo puso en práctica inmediatamente. En su casa acomodó cerca una botella de agua mineral y aseguró otras en su oficina. Se fue sintiendo muy bien inundándose de a poco. Aprendió a convivir con la persistente sensación de plenitud en su vejiga, que pasó a ser una compañía, como un signo estimulante del bienestar de su organismo. Los primeros días le admiró descubrir que el color de su orina había desaparecido: solamente manaba un agüita clara, casi como la que ingería vaso a vaso. ...