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Mostrando las entradas de 2012

DIOS, AMOR Y JUSTICIA

Al mirar a lo que nos rodea podemos advertir que la Naturaleza tiene una intención. Tratando de ponerla en palabras podríamos leer: “Soy grande, fuerte, hermosa y trato de seguir así”. Esa directiva se aplica tanto al Universo que abarca todas las realidades, como a otros universos: los animales, los vegetales, la humanidad, el cuerpo humano. Esa grandeza, la fuerza y la belleza parecen estar pensadas para subyugar a un observador externo; a alguien que no pertenezca como individuo a ninguno de esos universos. Porque para los individuos el mensaje es siempre de violencia, dolor y muerte. Las estrellas nacen, chocan entre sí, son devoradas por agujeros negros, pierden su consistencia y se diluyen. Los vegetales sufren ataques de insectos, se pudren, son comidos, ahogados por otras plantas invasoras. Los hombres padecen deformaciones, enfermedades, injusticias, hambre, nacen y mueren en el medio de dolores, sean buenos o malos, inocentes o culpables. Nada ...

EL ROSARIO MILAGROSO

Creo que fué en sexto grado. El último grado de la escuela primaria en 1963. Yo tendría unos trece o catorce años y se me había despertado una fuerte vocación religiosa. La vida de los sacerdotes del Colegio Don Bosco de Resistencia me parecía ideal. No recuerdo si fué porque comenté eso a alguno de los curas o en premio a alguna buena acción que uno de ellos me regaló un rosario. Era de cuentas de plástico, redondas. Cada misterio las tenía de un color diferente: verde, rosa, azul... y con una crucecita de metal plateado con el relieve de Jesucristo. Una de esas calurosas tardes de Resistencia me dormí a la hora de la siesta con el rosario en la mano seguramente intentando rezarlo. Me desperté de golpe con una sensación de quemazón. Abrí la mano y efectivamente tenía cuatro pequeñas ampollas en la palma de la mano, coincidentes con los extremos de la cruz del rosario. La cruz a su vez presentaba cuatro manchitas blancas en sus puntas, como si fueran florcitas. Un milag...

LA PIEDAD DE MI ABUELO

Mi abuela yacía en la cama, pálida y tiesa. A su lado mi abuelo conservaba en su mano una jeringa de vidrio con una larga aguja con un poco de sangre en el extremo. Creí notar en él un gesto de contrariedad rápidamente reprimido cuando me vio asomar a la puerta de la habitación. Enseguida me dijo: “Tu abuela murió. Mejor así”. Se me antojó pensar que el abuelo le había inyectado algo para matarla. Como médico sabría cómo hacerlo y dispondría de las drogas apropiadas. Esta idea vino con naturalidad y, ahora que analizo un poco lo sentido en aquél entonces creo que comprendí y compartí lo hecho por el abuelo. Si escarbo un poco en los recuerdos quizás encuentre que, dos años antes, también había muerto en nuestra casa un hermano de él, que, al igual que la abuela había sufrido una penosa agonía. Mi tío abuelo en los últimos meses antes de morir no podía respirar normalmente y vivía en una carpa de oxígeno instalada en su habitación. Esa muerte anterior también me hab...

¿NO SOS MAURICIO?

Llegué un poco antes de la hora de salida del charter a la plaza Libertad. Ya se había hecho de noche en el invierno porteño. Hacía frío. La inmensa marea de autos hacia ambos sentidos de la avenida 9 de Julio semejaba un collar de luz. Hacia el lado del río se divisaban los aviones recién despegados del Aeroparque, con fuerte ruido de sus motores al ascender, girar y perderse de vista. Había otras personas esperando lo mismo, en silencio y algo desperdigadas por la vereda de Cerrito. Siempre me ponen un poco sentimental esas madres con su hijito alzado, que a la mañana viajaron mas de una hora y ya de noche regresan a su casa del Gran Buenos Aires. Ella pasó todo el día en su trabajo y el niño en una guardería. Todo para sostenerse dentro de una clase media que es la que permite ingresos suficientes para evitar el horrible transporte público y pagar la combi con derecho a asiento y aire acondicionado cuando hace calor. ¿Todavía tendrá que preparar la comida al llegar a su casa? ...

EL BAUTISMO DE R.

Ayer fuimos al bautismo de R. en una iglesia de Banfield. Por suerte la Iglesia Católica sigue haciendo esa ceremonia con los niños pequeños, que no entienden qué sucede. Los últimos bautismos a los que fuí, con la excepción del de  A., se convirtieron en escenas confusas, ruidosas, a cargo de un celebrante no sacerdote que parece haber elegido ese acto para demostrar una fe inquebrantable. Sin esa fe histérica sería imposible soportar un grupo de personas hablando constantemente, sacando fotos, desentendida hasta el tuétano de lo que la Iglesia quiere que sea. El celebrante dirigió las cosas con el tradicional esquema que consiste mas o menos en dar órdenes terminantes con una sonrisa, y hablar constantemente queriendo lograr la participación de los asistentes mediante el diálogo de preguntas y mas preguntas. Las respuestas por los general las da el mismo celebrante luego de unos segundos de barullo indeterminado que demuestra que el público o no escuchó la pregunta o no ti...

LA PUTA MIOPE

LA PUTA MIOPE Hoy salí a caminar a la mañana por Buenos Aires. Como el gimnasio estaba cerrado por el festejo del golpe de Videla, decidí seguir por Montevideo hacia la zona de Congreso. La ciudad estaba bastante vacía. Pocos caminando, casi nada de autos. Pude andar casi continuamente, sin que me detuviera ningún semáforo. Los fuí evitando con cruces en infracción o giros por las calles laterales. Llegué así, zigzagueando casi hasta la avenida Independencia, empleando menos de media hora. Ese barrio, que imaginaba degradado, no lo está tanto. Vi un par de edificios nuevos de departamentos para vivienda bastante agradables a la vista y con arquitectura de cierta calidad. Lo que va cambiando desde el Barrio Norte hacia allí es la gente. Por esa zona se ven mas morochos e inclusive algunos con el uniforme actual de los chorros: pantalón ancho tipo pescador, largo hasta la pantorrilla o un poco menos, camisa o remera ancha por fuera del pantalón, gorra ...