Quizás fué con el sentimiento que me produjo la muerte de Manuel García Ferré y la asunción del papa Francisco que salí a caminar por el cantri. Quiero escribirlo así, como lo hace Milagro Sala y no decir “club de campo” como haría un rebuscado español con esa manía chauvinista que tienen de forzar las palabras de otro idioma y trocarlas en una del propio que no significa exactamente lo mismo. Definitivamente un jogging es un jogging y no un “chándal” y un sweater se dice de ese modo y no el ridículo “jersey”. Son años y años de nacionalismo franquista, que les ha impedido a varias generaciones oír otras lenguas en el cine y en la televisión, embruteciéndolos aún mas si se pudiera. Tan colonizados quedaron todos por esa estupidez que ni siquiera al volver la democracia se animaron a dejar los idiomas nativos de la península. En lugar de abrirse al mundo se cerraron mas y quisieron imponerse entre todos los idiomas que ya casi nadie usaba. El eskera, el galego, el catalán. En su ab...