En los años sesenta del siglo pasado yo tendría unos diez años. Por ese entonces, todavía había patos. No digo que ahora sea imposible encontrarlos en algún lugar pero ya nadie habla de ellos. Se fueron junto a la gomina, al aceite de castor, al Vick Vaporub y el Extracto de Blanco. En aquellos años -ahora me doy cuenta- habían comenzado a evaporarse pero yo no lo sabía. Los chicos podíamos ver patos en alguna visita al campo. No era necesario ir muy lejos ni viajar muchas horas. El campo empezaba más cerca que ahora. Había pequeños campitos en los fondos de muchas casas con patos, gallinas, charcos. Recuerdo mi asombro una vez que ví como patitos recién salidos del cascarón corrían detrás de la pata mamá hacia una lagunita. ¿Como sabían nadar si acababan de nacer? Me tocó ver también la desesperación de una gallina a la que le habían puesto para incubar huevos de pata cuando vio a sus recién nacidos correr a meterse al agua, cacareando histérica sin poder comprender qué ...