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RECUERDO DE BEN MOLAR

     Murió Ben Molar. Tenía 99 años. Fué uno de esos judíos, abundantes y activos en Argentina a partir de la década de 1950 y hasta 1980, nacidos en los primeros años del siglo. Muchos de ellos, especialmente en el ambiente artístico, modificaban sus verdaderos nombres. Molar se apellidaba Smolarchik, como Tato Bores era Borensztein. Siempre me pregunté por qué. La respuesta que me parece mejor es que todos tenían unas enormes ganas de circular en la sociedad argentina sin parecer extranjeros y percibían que los apellidos judíos provocaban una reacción interna de desagrado en los que los oían. En una escala menor sucedía lo mismo con los apellidos de origen italiano. En Argentina lo fino era tener un buen apellido vasco y si era posible, dos. Sonaban bien los que parecían franceses y también los ingleses. Los del incipiente rock nacional optaron muchas veces por nombres italianos mezclados con apellidos ingleses o viceversa, para evocar a los neoyorkinos famosos (Johnny ...

DE CHIRIPA

                                        Dia 1 Ahora son como las doce de la noche. Estoy en una cama bastante incómoda en una finca cerca de Chicoana.  Al lado mío, en otra cama, ya duerme Antonio.  Hacía diecinueve años que no nos veíamos. Prefiero no decir la razón, porque hoy nos reconciliamos y solamente escribirla me dolería demasiado. Me llamó por teléfono hoy temprano. No  ha perdido ni su voz de soprano ni el agudo final con que hablan los santiagueños. Comenzó diciéndome hermano, hermano de la vida, qué nos ha pasado. No quise decirle qué nos ha pasado porque me dieron ganas de verlo otra vez. Dijo que tenía una invitación para hacerme, si podíamos juntarnos a tomar un café en un bar de la plaza 9 de Julio. Antes de una hora estábamos los dos en ese desde el que se ve casi de frente la catedral. Antonio está mas flaco. Me contó que se separó de s...

ABORTO: ELOGIO DEL ASESINO

Dedicarse a matar a otros ha sido casi siempre una tarea de baja reputación social. La actividad no aporta esos antecedentes que suelen incluirse en un curriculum vitae. La carrera como asesino genera en amigos y familiares interés pero escasa admiración. Pocos empleadores suele haber dispuestos a reclutar laboralmente a alguien por la habilidad o aptitud para eliminar semejantes, aunque desde luego que los hay. Pero los que matan como medio de vida no escapan al general deseo de gratificación, no dejan de sentir la humana necesidad de reconocimiento por la faena bien ejecutada. En ausencia de gestos o palabras de estímulo y gratitud de los demás, la soledad del que gana su sustento diario de ese modo hace necesaria la búsqueda autónoma de justificación, argumentos para levantarse a sí mismo la moral y darse ánimos para continuar en la senda elegida. El asesino está obligado a generar su propio elogio. Algunos se enorgullecen de su eficiencia, de poder hacer su trabajo co...

YA NO HAY PATOS

En los años sesenta del siglo pasado yo tendría unos diez años. Por ese entonces, todavía había patos. No digo que ahora sea imposible encontrarlos en algún lugar pero ya nadie habla de ellos. Se fueron junto a la gomina, al aceite de castor, al Vick Vaporub y el Extracto de Blanco. En aquellos años -ahora me doy cuenta- habían comenzado a evaporarse pero yo no lo sabía. Los chicos podíamos ver patos en alguna visita al campo. No era necesario ir muy lejos ni viajar muchas horas. El campo empezaba más cerca que ahora. Había pequeños campitos en los fondos de muchas casas con patos, gallinas, charcos. Recuerdo mi asombro una vez que ví como patitos recién salidos del cascarón corrían detrás de la pata mamá hacia una lagunita. ¿Como sabían nadar si acababan de nacer? Me tocó ver también la desesperación de una gallina a la que le habían puesto para incubar huevos de pata cuando vio a sus recién nacidos correr a meterse al agua, cacareando histérica sin poder comprender qué ...

PROFESOR CHIFLADO

Un poco como esos médicos o químicos de las películas de terror que quieren llevar a toda costa sus teorías sobre la vida después de la muerte, sobre el transplante de cerebros y que terminan volviéndose locos y haciendo monstruosidades. Se sienten desafortunados, incomprendidos, olvidados por la fortuna porque esas teorías que elucubran en sus cabezotas, que exponen a los soporientos alumnos o a los colegas que los escuchan a medias solamente para poder tener tiempo después de hacer oír sus propios inventos, esas teorías, lamentablemente, no se presentan en la realidad. ¿Son sólo personajes de laboratorio químico? ¿O hay también algunos en la abogacía y el derecho? Me parece haber descubierto uno. Es un juez argentino que llegó a ese cargo por su fama como profesor de derecho de familia. Seguramente aburrido porque en su trabajo cotidiano como juez los abogados y las personas litigan siempre por cosas parecidas, prosaicas, prácticas (piden cuotas de alimentos, cuidar los ch...

HISTORIA EN 2015

Fué el 2015 un año muy especial para todos los argentinos. De esos en los que parece jugarse un gran partido en el que todos los habitantes estarán en la cancha y en el que muy pocos podrán permanecer como espectadores. Hacia el mes de diciembre comienza esta historia. En un juzgado de familia una mujer denunció a su pareja por violencia doméstica. Dijo que él le había pegado fuerte, que estaba embarazada de él y pedía que se ordenara al golpeador irse del departamento que compartían, alquilado por ella desde antes que comenzaran a vivir juntos. Con el informe del equipo correspondiente el juez ese mismo día hizo notificar por la policía al joven que debería retirarse de la casa y no tener contacto con la mujer por tres meses. Dió al acusado la oportunidad de ser escuchado. La experiencia previa enseña que la gran mayoría de los denunciados (casi siempre varones) no aparece a dar ninguna explicación. Aunque pocos vienen casi todos cumplen estrictamente con la orden, tanto se...

LA DESAPARICIÓN DEL PELIGRO EN LAS MENTES PENALES

La noción de riesgo o peligro es de las mas esenciales para la supervivencia. Las primeras enseñanzas que recibimos de nuestros padres están relacionadas con esto. A lo largo de la vida, en gran parte deberemos nuestra existencia a un adecuado y oportuno alerta sobre los riesgos. Aprenderemos a mirar antes de cruzar las calles, a no introducir los dedos en los tomacorrientes, a no acercarnos en exceso al borde de los precipicios. Y muchas veces las lecciones serán recibidas directamente de sucesos dolorosamente percibidos: el agua caliente quema, el alcohol en exceso marea y enferma, ciertas enfermedades contagian. También advertimos desde siempre peligro en conductas de otros. Por eso ponemos rejas a nuestras casas, evitamos transitar por zonas oscuras. El concepto de riesgo o peligro es necesario para la defensa de la vida. Lo tienen todos los seres vivos y en buena medida es lo que ha permitido a cada especie evitar la extinción. Cualquier ser que en alguna etapa evolutiva h...