Ir al contenido principal

OSTRACISMO PARA TSIPRAS

Fueron los griegos los que crearon como forma de castigo político la costumbre del ostracismo.
El pueblo decidìa en votación si un dirigente político merecía ser desterrado por haber tomado decisiones perjudiciales, anotaban su nombre en la valva de una ostra y lo mandaban fuera por mucho tiempo.
¿Que harían ahora esos lúcidos atenienses?
El magistrado Tsipras se presentó a la asamblea, informó de un grave conflicto con una alianza de naciones vecinas, que reclamaban el pago de viejas deudas de Atenas.
A sus ojos solamente había dos posibles respuestas: si y no. Votar “si” implicaba someterse a los deseos de las tribus vecinas, resignar la independencia y autonomía de la Patria, soportar la circulación del sextercio, en definitiva, una enorme humillación.
En cambio, “no” significaba mantener en alto la frente, refirmar el honor ateniense, reforzar la confianza en la dracma, decidir entre atenienses la polìtica ateniense. En suma, sostener la identidad. Aunque costara, por mas que las tribus vecinas armaran ejércitos y amenazaran con la guerra, Atenas resistiría hasta la muerte.
La votación estuvo llena de espíritu, de orgullo, de patriotismo. Por supuesto triunfó el “no”. Grecia es eterna.
Tsipras, investido del cargo guerrero de strategoi, rodeado de una gran comitiva, espléndida por sus cabalgaduras, se dirigió personalmente al bastión adversario.
Al cruzar por las Termópilas una multitud lo aclamó al grito de “Se siente, se siente, Europa està caliente”.
Nadie sabe qué es lo que conversaron Tsipras y Jerjes en la carpa montada. Como la charla entre Bolívar y San Martín en Guayaquil.
Cuando salió de allí, todo el demos presente escudriñó su rostro. El gesto, inicialmente serio, fué mudando hacia la sonrisa. El brazo en alto y la señal de los dedos índice y medio significaba evidentemente una “vikt” (victoria). Era un antiguo gesto acuñado por el general Peróniles, a quien nadie olvidaba en Atenas.
La ovación fué notable. Hizo temblar el Olimpo.
“Ganamos”, dijo Tsipras. “A partir de mañana nos levantaremos una hora antes para darle a Atenas nuestro esfuerzo”. “El sextercio será nuestra moneda”.
Algunos ancianos, desconfiados, murmuraron que eso no era lo que se había votado. Pero el pueblo nunca se equivoca. Lo que Tsipras interpretó es el pensamiento profundo, por encima de las torpes manifestaciones públicas.

¡Una ostra por aquì!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

MY RAILROAD

I own a railroad. It is a line of very narrow tracks as the Trochita between from Esquel to Ing. Jacobacci, but runs in Greater Buenos Aires. I have not been able to know exactly its route, despite my efforts every time the matter appears in my dreams. Perhaps runs outside Morón, because one of its stations is at a crossroads of streets away, in a vague place near the Vergara and Juan Manuel de Rosas Avenue. It is an already abandoned station, but occasionally full of dreamlike passenger train arrives.  One of its terminals, huge, but now desolate took place away from Pompeya. Preserved in its tracks old passenger carriages, ridiculously small, where a crowd of Bolivian workers huddle to travel to some other unknown location for the middle classes. This train stops have names that nobody mentions out there and tributes unknown people remember. Sometimes a worker who died during the laying of the rails, or an engineer who decided the place of that platform than ever deserved roof...

ESPERANZA EN CHACHARRAMENDI

Una estación de servicio. Alguna vez debe haber sido de YPF y ahora solamente queda un enorme cartel con los colores de la marca, tratando de hacer creer a los automovilistas, a lo lejos, que podrán cargar combustibles en una estación de servicio oficial. Pocos se detendrán por eso. Se dejarán engañar porque es la única en muchos kilómetros a la redonda y preferirán usar cualquier caldo escanciado por esas agrietadas mangueras que correr el riesgo de quedar sin nafta en el medio del páramo. El pueblo está verdaderamente en un desierto. Un sitio caluroso, en el que no llueve, sin viento hasta que sopla un fuerte tornado. Cuatro cuadras por cuatro cuadras. Pasé el otro día por allí, con el espíritu que provoca haber venido desde la zona de Neuquén por las rutas 151 y provincial 20, manejando mas de trescientos cincuenta kilómetros en un paisaje árido, tórrido, de sol implacable. La ruta 20 es famosa por sus rectas que hipnotizan y adormecen a los conductores. Las señales de tr...

VOCACIÓN DE FANTASMAS

No molestan a nadie. Están charlando en pequeños grupos. Algunos sentados. Dirigen las miradas a otros. Probablemente se encuentren esa tarde y no tengan mas relación hasta la semana siguiente. Hasta la semana pasada se los veía en la plaza Rodríguez Peña, especialmente sobre esa calle y la plazoleta que está delante del Palacio Pizzurno. Ahora esa plaza está en obras de remodelación y el contacto con la laboriosidad, el olor a materiales frescos y a pintura nueva parece haberlos empujado, como si fueran murciélagos. Eligieron para anidar transitoriamente la plaza Vicente López, al amparo del gigantesco gomero. Las ropas son invariablemente negras o muy oscuras, de uno o dos talles mas que el que corresponde a los generalmente esmirriados cuerpos. Por eso los pantalones se caen, las mangas de las camperas cubren las manos. Cadenas, pulseras gruesas con tachas, piercings en orejas, narices, labios (de las zonas que pueden verse, autorizando a imaginar otras que están o...